Los aeropuertos de hoy no se parecen a los de hace diez o quince años. Hay más controles, más tecnología, más pantallas y más opciones. Pero el proceso en sí sigue siendo el mismo: llegas, facturas, pasas el control, esperas y subes al avión. Lo demás son detalles. Y los vamos a repasar todos.
El check-in online: La mayoría de aerolíneas te permiten hacer el check-in desde el móvil 24-48 horas antes del vuelo. Te dan tu tarjeta de embarque digital. Si prefieres la versión en papel, puedes imprimirla o pedirla en el mostrador del aeropuerto.
Documentación: DNI o pasaporte vigente. Comprueba la fecha de caducidad con antelación. Para viajar por Europa basta con el DNI. Para destinos fuera de la UE necesitarás pasaporte.
Cuándo llegar: Para vuelos dentro de Europa, dos horas antes es suficiente. Para vuelos internacionales fuera de la UE, tres horas.
Equipaje facturado: Se deja en el mostrador o en las máquinas de autofacturación. Te dan una etiqueta con un código. No pierdas ese resguardo.
Equipaje de mano: Una maleta pequeña que sube contigo al avión. Máximo 10 kg en la mayoría de aerolíneas. Debe caber en el compartimento superior o bajo el asiento.
Líquidos: En el equipaje de mano, los líquidos deben ir en envases de máximo 100 ml, todos dentro de una bolsa transparente con cierre. Esto incluye cremas, geles, perfumes y pasta de dientes.
Es la parte que más nervios genera y la que en realidad es más simple. Te pones en la fila, pones tu equipaje de mano en la bandeja, sacas el portátil y la bolsa de líquidos, pasas por el arco detector y recoges tus cosas al otro lado. Dos minutos.
Consejo: lleva cinturón que se quite fácil, zapatos cómodos de poner y quitar, y nada metálico en los bolsillos. Así pasas sin que te paren.
Tu tarjeta de embarque tiene un número de puerta. Ve a esa puerta y espera a que anuncien el embarque. Suelen empezar 30-40 minutos antes de la hora de salida. No hay prisa: tu asiento está asignado y nadie te lo quita.
Los vuelos dentro de Europa duran entre 2 y 4 horas. Lleva algo para entretenerte: un libro, música, el móvil en modo avión. Bebe agua. Si el avión te da ansiedad, avísanos: te daremos consejos específicos para que el vuelo sea lo más cómodo posible.
Si viajas con nosotros, no estás solo en ningún momento. Te explicamos todo antes de salir, resolvemos cualquier duda y en el aeropuerto tienes al equipo y al grupo. Volar después de mucho tiempo puede dar respeto. Pero no tiene que darlo.
Volar es como montar en bicicleta. Se te puede haber olvidado un poco, pero en cuanto subes, todo vuelve.